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Aproximaciones a La Cuarta Teoría Política desde el Liberalismo Americano

Afortunada, o desafortunadamente, Colombia ha mostrado desde su fundación una rotunda afiliación a las ideas del liberalismo clásico que se esparcieron por el mundo, a través de ese maravilloso fenómeno que llaman «la ilustración». Para bien, o para mal, depende de quién vea la historia, nuestra República nació de estas ideas que entre francesas, inglesas y norteamericanas sirvieron de base para los primeros atisbos de independencia dentro del antiguo Virreinato de la Nueva Granada. Es entendible, después de esta breve introducción, afirmar que nos encontramos por analogía en ese paradigma liberal y que no hemos salido de él desde que se instauró en estas tierras tropicales que todavía no lo comprenden, asimilan o modifican sustancialmente.

Aleksandr Duguin y su devoción por Perón y el modelo sindical argentino

“Pienso que debemos concebir trabajo por fuera del marxismo. Porque el marxismo se ocupa del trabajo abstracto solamente, por eso (Karl) Marx pensaba que el capitalismo es la fase necesaria del desarrollo de la humanidad, de la economía, de la sociedad. Solamente cuando todo el trabajo deviene abstracto y no concreto, solamente después, la revolución socialista proletaria sería posible. Eso es totalmente negativo, por eso esto juega a favor del capitalismo, liberalismo, globalización, esto se ve en la izquierda moderna, post moderna, que son los aliados del liberalismo gran capital”.

Rusia no es un país…es una civilización

El neoliberalismo fue mostrado, no solo como arma de dominación, sino también de promoción del caos, sobre el cual se benefician las potencias anglosajonas. Este caos es promovido a través del tráfico de drogas, la ideología de género, el ataque  a la iglesia – considera que la Iglesia Católica es un objetivo a destruir por el neoliberalismo – las identidades y culturas nacionales.

Volviendo al ataque a las iglesias tanto ortodoxa como católica romana, Duguin, nos habla que este movimiento globalizador, que promueve el individualismo, la destrucción de identidades nacionales y su reemplazo por un capitalismo salvaje, es comparable al Anticristo. Palabras elocuentes que ponen de manifiesto el convencimiento que tiene el Dr Duguin, sobre una verdadera guerra que va mas allá de lo político o económico, sino que es algo más profundo, tiene que ver con el plano cultural y religioso.

El intelectual preferido de Putin fue eje de un debate en Buenos Aires

Otra de las claves del pensamiento de Dugin es la definición de la actualidad geopolítica como un mundo dividido en dos polos, en el que se enfrentan una “Civilización del Mar” (el liberalismo y el libre-comercio, que pretenden uniformizar y expandir los valores de Occidente y convertirlos en universales) y una “Civilización de la Tierra”, que se alimenta de las tradiciones, de las identidades colectivas, de las raíces culturales, y que defiende las particularidades de cada pueblo. Esta mirada tiene puntos de contacto con la obra del filósofo, politólogo y teórico alemán Carl Schmitt. Para Dugin, “la Civilización del Mar” está asociada al bloque atlántico liderado por EEUU y Gran Bretaña, mientras que “la Civilización de la Tierra” está conformada por la Federación Rusa y otros Estados cercanos territorialmente que integran un bloque continental euroasiático. “La Cuarta Teoría Política implica un desafío: el de enfrentar al liberalismo sin caer en las alternativas totalitarias del siglo XX, como el fascismo, el comunismo y los nacionalismos de terceras posiciones”, advirtió  Montenegro.

ARGENTINA ESTÁ LLAMADA A SER EL POLO DE LA CIVILIZACIÓN IBEROAMERICANA

A poco de iniciar la conferencia Dugin afirmó que en Argentina (más específicamente en la Ciudad de Bs As) se encontró con Europa pero no la Europa actual materialista y cosmopolita sino con la Europa Tradicional que se perdió con la Modernidad. A partir de esto pudo definir a Buenos Aires como el principal polo intelectual y cultural de la Civilización Sudamericana. Al hablar de este tipo de civilización no se refiere a un simple latinoamericanismo como el propugnado por ciertas izquierdas indigenistas sino a Sudamérica como Civilización fundamentada en el ideal de los americanos como herederos de la vieja Europa integrando a los diversos elementos que coexisten dentro del territorio. De esta manera La Ciudad de Buenos Aires es el modelo a seguir para el resto de las grandes capitales del subcontinente mas allá de las diferencias regionales que puedan llegar a haber diferencias que pueden contribuir a un mayor enriquecimiento cultural siempre y cuando se inscriban dentro de una Comunidad Organizada. Esto nos lleva a la mención de Dugin de Perón como gran estratega en cuanto a Relaciones Internacionales al proponer la unión de Brasil y Argentina para poder defender una soberanía en común. Un mundo multipolar no puede hacer frente a la hegemonía unipolar del Liberalismo sino es uniéndose en grandes bloques civilizatorios. América del Sur puede desarrollarse orgánicamente únicamente dentro de un mundo multipolar.

Perón es el profeta ontológico, el ejemplo a seguir por todos los jefes de Estado. La Comunidad Organizada es la respuesta

En un encuentro en la Facultad de Derecho de la Universidad de Lomas de Zamora, este lunes 22 de abril, el filósofo ruso, Alexander Dugin, cercano al presidente Vladimir Putin, se refirió a la figura del general Juan Domingo Perón y elogió la importancia filosófica y política de su pensamiento.

«Perón es genial. Es el profeta ontológico. Sólo Perón ha visto profundamente en su visión el problema más importante de la humanidad: el del ser. Y la humanidad sólo puede ser comunidad», sostuvo Dugin en el encuentro organizado por el CEES (Centro de Estudios Estratégicos Suramericano) y la secretaría de DDHH de la CGT, en el marco del aniversario número 70 del Congreso de Filosofía de Mendoza, que fuera clausurado con el histórico discurso de Perón sobre la Comunidad Organizada.

La Cuarta Teoría Política del filósofo ruso Alexander Dugin, estratega asesor de Putin

La CTP aparece como una oposición radical a la modernidad y a todas sus manifestaciones, incluida la actual implosión postmoderna. La CTP se dirige a todas aquellas personas que sienten una radical insatisfacción ante la sociedad actual, sus mensajes y sus “valores”. Una disección previa de la modernidad es el paso previo a la síntesis y construcción de la CTP. Las raíces últimas de la modernidad son difíciles de rastrear. Para Heidegger en los albores de la filosofía occidental, en la Grecia presocrática, ya se produjo el “olvido del Ser” que empaparía la metafísica occidental y que desembocaría en el “Gesteller” o dominio de la técnica que lleva al nihilismo. Para Alain de Benoist (y otros autores de la Nueva Derecha) será el cristianismo el que introducirá la metafísica de la subjetividad, la visión lineal de la historia y la separación radical entre Dios y el mundo, que convertirá a este en un objeto desacralizado, presto a ser utilizado por una técnica al servicio de lo inmanente. Dugin, no tan radical, sitúa los orígenes de la modernidad con la aparición del liberalismo. Sus antecedentes inmediatos son la filosofía de Descartes y la Ilustración, y sus grandes teorizadores son Rousseau, Locke y Schmitt. Aquí Dugin introduce un concepto interesante: el de “sujeto”. Toda teoría política pivota sobre un sujeto, y el sujeto del liberalismo es el individuo.

El liberalismo es la destrucción total de la identidad colectiva

El filósofo ruso formó parte de la conferencia realizada en la Facultad de Derecho en Conmemoración del Congreso de Filosofía de 1949. En aquella oportunidad Perón realizó una ponencia que luego se convertiría en su obra más importante: La Comunidad Organizada. ÚNICO MEDIO.

En el marco de la conmemoración de los 70 años del Congreso de Filosofía de 1949, se llevó a cabo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Lomas de Zamora la conferencia "Desafíos para la reconstrucción de la Comunidad Organizada", en la que participó Aleksandr Dugin, asesor geopolítico del presidente ruso Vladimir Putin. La jornada fue organizada por el Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos de la CGT, que conduce Julio Piumato. LA TERCERA, único medio de zona sur en el evento. La apertura del panel de la primera jornada estuvo encabezada por Alberto Buela, filósofo y docente de filosofía de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y Marcelo Gullo, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de El Salvador y Magister en Relaciones Internacionales. Luego, prosiguió con el panel del cual formó parte Julio Piumato, Iciar Recalde y contó con la destacada presencia de Alexsandr Dugin, quien es filósofo, analista geopolítico e historiador de religiones.

El “mentor filosófico” de Putin sorprendió con sus apreciaciones sobre Perón

El doctor en Ciencia Política y Magister en Relaciones Internacionales, Marcelo Gullo, estimó que Dugin “es uno de los más importates intelectuales del siglo 21, un gran creativo que plantea el problema del ser contra un mundo que ya plantea el transhumanismo”.

Durante la misma jornada, Gullo manifestó que “el peronismo, antes de ser infectado por el neoliberalismo en la década de los 90 y por el progresismo en las primeras dos décadas del nuevo siglo, se planteó como una tercera posición superadora del liberalismo y del marxismo para la construcción de una Comunidad Organizada, tal como Perón la había explicitado en aquel ya lejano 9 de abril de 1949”.

Después de indicar que esa idea “ha sido abandonada por la dirigencia liberal y progresista” y que “el peronismo dejó de ser un movimiento de liberación nacional”, el creador de la teoría de la “Insubordinación Fundante”, dijo que hoy se ha convertido “en un partido de administración colonial”.

EL REGRESO DE LOS GRANDES TIEMPOS

Estoy de acuerdo con Brandon W. Hawk en la esencia. Amo la Edad Media y odio la modernidad. Para mí, la Ilustración está totalmente equivocada, y la ciencia moderna y la visión mundial “científica” moderna más amplia se basan en una mentira. Creo en Dios, los ángeles y el Espíritu Santo, no en Descartes, F. Bacon o Einstein. Creo que Platón y Aristóteles tenían toda la razón y sus detractores atomistas estaban absolutamente equivocados. Estoy seguro de que los Padres de la Iglesia son portadores de la verdad absoluta y que la filosofía moderna es la radiación de la mente del Ángel caído: Satanás. Estoy seguro de que el Apocalipsis está cerca, y considero el liberalismo y la globalización como signos claros de la aproximación del Anticristo y el Fin de los Tiempos. Soy tradicionalista y seguidor de los eslavófilos rusos, de Dostoievski, de Soloviev, de varios filósofos y monárquicos religiosos rusos. Aprecio mucho las ideas de René Guénon y Julius Evola. Estoy absolutamente a favor de la antigüedad y la Edad Media y absolutamente en contra de la modernidad en todas sus formas. Así que tengo una visión del mundo anti-moderna y anti-occidental (cuando la modernidad y occidente significan lo mismo), y veo la modernidad como la catástrofe y el declive de occidente. Filosóficamente, estoy de acuerdo con Heidegger en que la modernidad se basa en el olvido del ser, y hago un llamamiento a las personas que piensan para despertar al nuevo descubrimiento del ser. Considero a la Inteligencia Artificial como la personificación final de das Man (o Gestell) y lo considero que es el Anticristo, o una de sus cabezas.

 

Dugin en Shanghái (IV): China en las Relaciones Internacionales

Podemos describir el Dasein (此在) chino usando el método de Heidegger en términos del Ser-chino. Ustedes no pueden ser sin ser primero chinos. Siendo chinos ustedes entienden cuál es el significado del Ser chino, pero sin tener todavía acceso a este entendimiento existencial. El Ser-en-el-mundo, Im-der-Welt-Sein, se puede traducir aquí como el Ser-en-el-mundo-chino. La palabra china no es Zhōngguó (中国), el Estado chino, sino el mundo que ustedes interpretan, ven y crean en el curso de su interpretación. Ustedes pueden vivir en el mundo chino mientras estén dentro o fuera de China. Ser-con, Mit-Sein en alemán, otro concepto de Heidegger, es el núcleo de la identidad china, como ustedes no pueden estar solos, sino siempre rodeados de otros chinos. Ustedes están con su familia, sus ancestros, con el Otro, con el sistema de escritura chino, sus pensamientos. Ese es el diálogo chino. Ustedes están siempre con. ¿Con qué? Con algo chino.

Dugin en Shanghái (I): Las Relaciones Internacionales

Las relaciones internacionales tratan del Estado como tal. Esto es muy importante. En el centro de esta ciencia, de esta disciplina, se encuentra el concepto de “nación”. Los Occidentales consideran que la nación es un valor político. El Occidente piensa la política en términos del “Estado nación” la cual es la norma desde la paz de Westfalia, y es su actitud formativa. La Nación es un Estado nacional (Etat-Nation), no es ni el pueblo ni el grupo étnico. Las Relaciones Internacionales son relaciones entre Estados. ¿Qué clase de Estados? Estados Occidentales modernos. Este es el primer y más importante principio. Cuando estamos tratando con el concepto de Estado, estamos tratando con un concepto histórico Occidental acerca de cómo la realidad política debe ser organizada y estudiada.

El Dasein y la Cuarta Teoría Política

Toda la obra filosófica de Heidegger, y especialmente su libro El Ser y el Tiempo[2] gira en torno a la “pregunta por el ser”. Para Heidegger el “ser” es el más universal de los conceptos, pero al mismo tiempo es el más oscuro. El “ser” no puede concebirse como “ente” o cosa, ni puede ser objeto de un determinado predicado. Por otro lado el “ser” es el más comprensible de los conceptos, pues en todo conocer, en todo predicar respecto a un ente, se hace uso del término “ser”, y es compresible sin más

El horizonte cósmico de posibilidades de la Cuarta Teoría Política rumbo a la superación de la posmodernidad

La importancia del Dasein para expurgar el continente europeo del atlantismo se basa en el hecho de que Europa es considerada, en la posmodernidad, “la periferia de Norteamérica (la capital mundial), como cabeza de puente del occidente norteamericano en el gran continente euroasiático. Europa es vista como parte del Norte rico, no en la toma de decisiones, sino como un socio menor, sin intereses propios y características específicas. Europa, en tal proyecto, es percibida como objeto y no como sujeto, como una entidad geopolítica privada de voluntad y de identidad autónoma, de soberanía real y reconocida “(Dugin, p. 243; [p.250, ed. esp.])

La inclusión del Dasein en la arquitectura geopolítica del Cuarto Nomos de la Tierra tiene como objetivo liberar a Europa de los influjos talasocráticos de la hegemonía estadounidense en virtud de la puesta en práctica de un programa pluriversalista que priorizará la multipolaridad, centro magnético y principal directriz epistemológica de la Cuarta Teoría Política. La creación de núcleos políticos autónomos en los que la soberanía de cada Estado-nación sea debidamente respetada desencadenará una disminución progresiva del hegemón imperialista, suscitando la extensión del horizonte cósmico de posibilidades de cada pueblo y permitiendo a las diferentes naciones del globo formar proyectos de vida que juzguen adecuados a sus prioridades. No debemos olvidar que, para Dugin, “la espacialidad es uno de los componentes existenciales más importantes del Dasein, por lo que la apelación al ‘Cuarto Nomos de la Tierra” puede ser vinculada a la hipótesis del tercer sujeto de la Cuarta Teoría Política”

POSANTROPOLOGÍA

Una sociedad concreta (fenomenal) siempre se compone de dos partes: la superficie y la subterránea. La parte superficial es lo que normalmente denominamos «sociedad», es decir, una esfera de actividad racional donde prevalece el logos (λόγος). Esto es el dominio de lo «diurno». La parte subterránea es la oscuridad, la isla submarina del inconsciente colectivo, la región de la noche social (lo «nocturno»), donde manda el mito (μύθος).

Durante algún tiempo, la ciencia progresista creyó que estas dos partes estaban situadas en orden diacrónico. En los tiempos antiguos (y entre los pueblos «primitivos», el desafortunado «residuo» de la antigüedad), el mito era predominante. Pero el progreso de la civilización suplantó gradualmente el orden mitológico y lo reemplazó con un orden basado en el logos. La comunidad, o Gemeinschaft, es reemplazada por la sociedad, o Gesellschaft (F. Tönnies). Pero esta exaltación optimista no duró mucho tiempo. Mientras que la fe ciega en el supuesto progreso reinaba casi incuestionablemente en la Europa Occidental de los siglos XVIII-XIX, el subconsciente, donde predominan las leyes eternas e inmutables del mito, fue descubierto a principios del siglo XX.

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