La ideología del Gobierno Mundial
El frente de combate ideológico anti-mundialista también debe combinar en sí mismo elementos de ideologías “izquierdistas” y “derechistas”, pero debemos ser “derechistas” en términos políticos (en otras palabras, “nacionalistas”, “tradicionalistas”, etc.), e “izquierdistas” en la esfera económica (en otras palabras, partidarios de la justicia social, el “socialismo”, etc.). De hecho, esta misma combinación no es sólo un programa político convencional y arbitrario, sino una condición necesaria en esta etapa de la lucha. La prioridad geopolítica hacia Oriente conlleva el que nos incumba renunciar completamente a los diferentes prejuicios “anti asiáticos”, sostenidos en ocasiones por la derecha rusa bajo la influencia del completamente extemporáneo mal ejemplo de la derecha europea. El “anti-asianismo” juega solamente a favor del Nuevo Orden Mundial. Y, por último, la lealtad a la Iglesia, a las enseñanzas de los Santos Padres, el Cristianismo Ortodoxo es un elemento necesario y muy importante de la lucha anti-mundialista, ya que la sustancia y el significado de esta lucha radican en la elección de Dios Verdadero, el “bando correcto”, la “parte bendecida”. Y nadie será capaz de salvarnos del falso encanto, del pecado, de la tentación, de la muerte en este terrible viaje, excepto el Hijo de Dios. Debemos convertirnos en Su anfitrión, Su ejército, Sus siervos y Sus misioneros. El Gobierno Mundial es la última rebelión del mundo inferior contra la Divinidad. Breve será el instante de su triunfo. Eterna será la alegría de los que se unirán a las filas de los “últimos luchadores por la Verdad y la Libertad en Dios”.





















