LA CAPUCHA BLANCA: LA LEGITIMIDAD DE UNA MISIÓN UNIVERSAL

La primera parte de “El cuento de la capucha blanca de Nóvgorod” hace referencia a su origen. No dice como el emperador romano Constantino el Grande fue convertido al cristianismo por el papa Silvestre (?- 335). En la tradición católica se habla de cómo el emperador Constantino sintió una especial gratitud por el Papa Silvestre después de haberlo curado de forma milagrosa. Ello hizo que Constantino reconociera a Cristo como Dios. Fue a partir de esta historia que surgió la idea de la “donación de Constantino”. “La donación de Constantino” fue interpretada como el hecho de que Constantino le transfirió la autoridad del Imperio Romano de Occidente al Papa Silvestre. Según esta leyenda, después de que Constantino hizo esta donación, se fue al Imperio Romano de Oriente y fundó una nueva capital en Bizancio. “El cuento de la capucha blanca de Nóvgorod” se encuentra entrelazado con esta leyenda católica, pero le agrega un detalle importante: a Constantino se le aparece en un sueño un ángel que le ordena, como muestra de agradecimiento al Papa Silvestre, coser una “capucha blanca”; la capucha blanca es un símbolo que hace referencia a un poder puramente espiritual que luego le es entregado al obispo de Roma. El color blanco de la capucha significa la luz celestial pura y es un símbolo de carácter apolíneo. En el texto que nos narra esta historia la capucha es interpretada como un símbolo de la “brillante resurrección del mismo Cristo”.

EL PATRIARCA FOCIO: EL TEÓLOGO DEL BIZANTINISMO

Focio es el principal ideólogo de la ortodoxia bizantina y quién puso sus últimos fundamentos metafísicos, además de predeterminar la identidad ortodoxo-bizantina en el sentido de una cosmovisión que podía abarcar tanto a los griegos (bizantinos) como a aquellos pueblos y culturas que luego resultarían ser los defensores de la ortodoxia. De hecho, fue Focio quien preparó el paradigma teológico y dogmático que llevó a los ortodoxos al Gran Cisma, insistiendo firmemente en que es la ortodoxia bizantina oriental la verdadera tradición cristiana que está unida por un hilo continuo que conecta el cristianismo del siglo IX con sus fuentes históricas y místicas, mientras que el Occidente católico es una “rama seca” que perteneció antes a la Tradición, pero que había perdido su vida y también sus conexiones con la verdad dogmática que fue plasmada en los 7 Concilios Ecuménicos. Fue el Concilio del 879-880 el que, gracias a las decisiones de Focio, reconoció al Segundo Concilio de Nicea como oficialmente el Séptimo Concilio Ecuménico, cerrando con ello la época de los Concilios Ecuménicos y fijando la estructura de los dogmas ortodoxos en un corpus doctrinal de textos teológico y reglamentos que jamás fueron sujetos a enmiendas o cambios. El cristianismo occidental, por el contrario, consideraba al Papa como un intérprete vivo de la Tradición y, por lo tanto, los dogmas de la Iglesia no podían ser fijados de una vez por todas. Es en este punto donde podemos ver que surge la diferencia más importante entre la ortodoxia y el catolicismo: el bizantinismo ortodoxo tiende hacia el conservadurismo dogmático como parte esencial de su realidad, en cambio el catolicismo siguió el camino de ir ajustando los dogmas que heredaba a los desafíos que enfrentaba durante cada época histórica, tratando de preservar de este modo, en la medida de lo posible, su lealtad al espíritu y la letra de la tradición de la Iglesia. Los ortodoxos han conservado de manera inflexible los dogmas en comparación con los católicos. Pero los mismos católicos, si los comparamos con los protestantes, que son incluso menos dogmáticos, pueden parecernos a su vez conservadores y tradicionalistas.

La Gran Reconstrucción contra el Gran Despertar

Durante el transcurso de la feroz campaña electoral que ocurrió en los Estados Unidos, los partidarios de Biden, es decir, los defensores de la “Gran Reconstrucción”, utilizaron todos los medios, incluso medios prohibidos, en contra de su oponente Donald Trump. Ni siquiera les importo usar todas las metodologías propias de las “revoluciones de colores” contra el mismo Estados Unidos, que era el país que anteriormente exportaba estas revoluciones. Esa determinación tan nefasta de querer llegar tan lejos nos dice mucho acerca de todo lo que está en juego. Los globalistas son muy conscientes de que si continúan acumulando derrotas y fracasos entonces los quinientos años de dominio del liberalismo llegaran a su fin. El mundo multipolar, que el propio Trump apoyó de forma intuitiva al criticar de frente la globalización, no le daba a los liberales ningún lugar para sus doctrinas. Por lo tanto, decidieron dejar caer sus máscaras y abandonaron por completo los “antiguos principios democráticos” con tal de llevar a Biden a la Casa Blanca independientemente de cualquier objeción, procedimiento o ley.

TODAVIA LA MUJER O YA NO?

Donna Haraway argumenta que hasta que no seamos capaces de superar el género, las mujeres seguirán sufriendo victimas del abuso y la explotación. Por lo tanto, para que la mujer sea libre no basta con otorgarle derechos que sean iguales a los que se le otargan a los hombres. Según Haraway el sexo es en sí una forma de desigualdad: tal problema sería resuelto si el sexo fuera abolido, junto con la humanidad misma, y nos transformáramos en máquinas asexuadas.

LA PAZ QUE FIRMARON AZERBAIYÁN, TURQUÍA Y RUSIA ES UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA PODER RESOLVER LOS PROBLEMAS DE LA GUERRA CONTRA ARMENIA

Hasta ayer, los políticos que pertenecían al clan de Karabaj fueron nuestros aliados”, dice Dugin. “Y hoy se convierten en nuestros oponentes: así es la política. No se trata de algo personal. Ahora que las estructuras globalistas de Soros, que apoyaban a Pashinian, han fracasado los globalistas intentarán controlar Armenia por medio del “clan de Karabaj”. No a través de Pashinian, sino precisamente usando al “clan de Karabaj” … Si el Primer Ministro de Armenia llega a cambiar abruptamente sus orientaciones políticas, creo que sus más fervientes oponentes serán los nacionalistas del “clan de Karabaj”, quienes buscarán el apoyo de los estadounidenses, de Soro y, por lo tanto, una vez más intentarán causar que Armenia vuelva a travesar por el mismo círculo vicioso.

La etapa nacional-bolchevique de Alexander Dugin

Este título se ocupa de los efectos político-teóricos de esta corriente nacida en la Alemania posterior a 1919. Sin embargo, Alexander Dugin encuentra una tradición similar en la historia religiosa rusa. Así lo muestra claramente con su reflexión sobre las sectas que surgieron del cisma ortodoxo de 1666-1667. También examina, desde un punto de vista muy original, varias de las obras literarias rusas. Igualmente se centra tanto en el famoso ensayo de Ernst Jünger, Der Arbeiter (1932), como en los trabajos del situacionista francés Guy Debord. Descifra el título de Absolute Beginners, de una manera desconcertante. “Absolute Beginners es un concepto retomado por David Bowie que es extraído directamente de un arsenal de doctrinas gnósticas muy profundas. Este concepto se expresa en una gran canción y un video muy extraño”

LA NATIVIDAD RUSA

Las estrofas de este kontakion son cantadas por la Iglesia rusa durante la fiesta que celebra la Natividad de Cristo. Esta festividad es sumamente solemne, debido a que en ella se condensa el significado total de las enseñanzas cristianas. Y como somos cristianos, en ella encontramos la esencia de todo nuestro destino. Pero no somos sólo "cristianos" en un sentido abstracto que viven en un tiempo que no conocemos o que existen en un espacio que nos es desconocido. Somos cristianos rusos que vivimos en la Rusia contemporánea. Y con tal de participar conscientemente en nuestro destino, debemos comprendernos a nosotros mismos, saber en dónde vivimos, cómo vivimos y cómo nos relacionamos con cada momento de nuestra vida y antes que nada debemos conocer la relación que tenemos con el mayor acontecimiento en la historia de la humanidad: con la Natividad de Cristo. Este acontecimiento nos plantea la cuestión de la comprensión que tiene la ortodoxia del espacio y el tiempo y la relación que tiene esta misma comprensión del espacio y el tiempo con nuestro lugar en el mundo y nuestro tiempo particular.

 

DUGIN GUIDELINE NO. 114: ¿QUÉ ES UN INTELECTUAL?

Según Gramsci la cultura es algo que crean los intelectuales. Un intelectual es, según Gramsci, una persona que la sociedad ha liberado de la necesidad de participar en el trabajo físico y tampoco se trata de un representante de la burocracia o el miembro de un partido político. Es una persona que posee su propia autonomía con respecto a la infraestructura y también es libre frente a la superestructura política. El intelectual es el sujeto que posee una conciencia independiente y que puede tomar una decisión que no se encuentra predeterminada por su clase social, tampoco está determinado por el lugar que ocupa al interior de un partido o de la sociedad.

LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS: LA PREGUNTA ACERCA DE LA PREHISTORIA

Incluso para quienes han sido capaces de superar el dogma vacío que denominamos como "progreso" (además de los estrechos criterios materialistas y positivistas que han reinado durante los últimos dos o tres siglos) las decenas de miles de años que denominamos como la "prehistoria" siguen siendo todavía para nosotros un abismo insondable que es abrumador e inmenso. Ante este abismo, tanto la erudición más rigurosa como las intuiciones más convincentes, parecen fallarnos irremediablemente y, al no encontrar ninguna "documentación" o "evidencia" inteligible sobre la cual podamos depositar nuestra fe, acabamos por proyectar ideas fantásticas sobre ella o caer en reduccionismo bastante toscos. La época del Paleolítico y del Neolítico - la Edad de Piedra - están envueltas en un velo tan denso que de él solo quedan unos pocos artefactos dispersos y rotos ante los cuales únicamente podemos hacer preguntas que resultan muy desalentadoras. Y ninguna de esas preguntas puede ayudarnos a deshacer el nudo gordiano ante el que nos encontramos o, desde una perspectiva más subjetiva, resultan ser nada más que un “sueño imposible” ante el cual las escuelas de pensamiento más competentes, con sus distintas visiones acerca del desarrollo del mundo durante la presente trayectoria de nuestro actual ciclo de la historia humana, son incapaces de remontarse al origen de la humanidad misma más allá del Paleolítico. 

EL NEOEURASIANISMO DE ALEXANDER DUGIN Y EL PROYECTO DE LA UNIÓN EURASIÁTICA:

Un análisis exhaustivo del proyecto de la Unión Euroasiática y la teoría política que se encuentra subyacente a ese tema requiere del hecho de que se preste mucha atención a la enorme cantidad de escritos y a la actividad académica realizada por el muy conocido neoeurasianista Alexander Dugin, algo que no se ha hecho hasta ahora. Cuando se revisa la literatura acerca de Dugin y la Unión Euroasiática, se puede encontrar muchas veces que esta misma no hace una revisión importante de las mismas fuentes primarias. Basta simplemente comparar algunos de los trabajos más recientes de Dugin, que son desatendidos por esta misma literatura, junto con sus conferencias en la Universidad Estatal de Moscú y el consenso general sobre sus ideas, para darnos cuenta de ese problema. Existe una brecha entre ambos: lo que significa que los estudios acerca de Dugin necesitan ponerse al día con respecto a los estudios hechos por el mismo Dugin.

 

UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN DIGITAL O LA GUERRA (ENTREVISTA EN RADIO KP)

stoy totalmente en desacuerdo con la idea protestante de que existe un tiempo lineal. Esta idea fue planteada por Calvino durante la Reforma y se trataba de que era necesario negar el libre albedrío. Occidente terminó por extraviarse en el momento en que decidió aceptar las ideas del calvinismo y ello significaba negar el libre albedrío. Tal idea implica que las revoluciones, los cambios que se producen en las instituciones y en la historia son acontecimientos que están predestinados, son una ley férrea producto de una transformación inevitable en la cual los seres humanos son incapaces de influir. O que nuestra influencia es en realidad muy débil, artificial y, de hecho, una ilusión.

EL PUEBLO RUSO COMO SUJETO DEL PENSAMIENTO (Dugin Guideline)

Hay que distinguir al pueblo de la nación. Y es un error muy grave el hablar acerca de una nación rusa. La nación es un concepto político. Se basa en una ciudadanía individualista. La nación rusa es simplemente la suma de los ciudadanos que tienen un pasaporte de la Federación de Rusia. Es una suma de entidades meramente legales que componía a los “queridos rusos” de los que hablaba Yeltsin. El pueblo, a diferencia de la nación, es un fenómeno histórico, orgánico y que se encuentra vivo. Es inconcebible sin un espíritu, sin un Logos, sin una religión. Su identidad ha superado toda definición aplicable a las entidades legales primitivas. El pueblo existe también por fuera del Estado. Lo contrario también es cierto: el Estado que es la sumatoria de todos los pasaportes rusos muy fácilmente puede estar lleno de individuos que no pertenecen al pueblo ruso. Esto sucede en la medida en que estos individuos no se solidarizan con su historia, con su destino y se niegan a considerarse como parte de ese Todo orgánico que compone a Rusia. Por desgracia, existen bastantes individuos de esta clase al interior de nuestra sociedad. Son los “queridos rusos” de Yeltsin, que en realidad no son rusos. Podemos deshacernos de los ciudadanos, pero no del pueblo.

DUGIN GUIDELINE # 113: VINISHKO-CHAN COMO LA SALVADORA DE LA HUMANIDAD

• El fenómeno de “Vinishko-chan” es interesante: es sorprendente que una jovencita mencione a Nietzsche en sus conversaciones y construya todos los elementos de la comunicación pública a partir de citas que extrae de los clásicos de la filosofía. Por supuesto, normalmente habla sobre dónde hacerse la manicura o tomar su próximo cóctel, pero de repente cambia y menciona una frase que reflexiona sobre la eternidad.

• Los críticos de este fenómeno dicen que se trata de algo muy superficial y que su conocimiento de la filosofía no es nada más que una serie de citas sueltas que puede encontrarse en Wikipedia. Estoy de acuerdo con esa afirmación, pero me gusta otro elemento de este fenómeno: que el elemento filosófico se convierte en un elemento significativo. En nuestra sociedad, el orientarnos hacia la idiotez como realidad social es algo que acontece desde el momento en que se comenzó a destruir nuestras viejas ideas acerca de lo que era la cultura. Anteriormente la idiotez era tímida, ahora es muy atrevida.

La Cuarta Teoría Política y el Socialismo en América Latina

Al Pueblo lo podemos definir como: “el grupo humano orgánicamente estructurado, consciente de su destino histórico, cuyos componentes están ligados entre sí por ideales comunes más o menos bien definidos” (Revisar definición de Pueblo en Praxispatria). Este pueblo cumple un papel soberano y político, al identificarse como una clase social, es decir la llamada “Clase Popular”, combatiendo al despotismo y la tiranía, ejerciendo el derecho de rebelión para consolidar la vida plena, armar su propia historia. De ahí la fórmula: “Contra el horror del tirano, el terror popular”. Este Pueblo o Clase Popular, si bien no es exactamente lo que el marxismo identifica como Proletariado, si se encuentra estrechamente vinculado a éste, pues el corazón del Pueblo es la clase proletaria, luego incluye también a los sectores de la pequeña burguesía que tienden a la proletarización.

EL GRAN DESPERTAR: EL FUTURO COMIENZA HOY

Pero la novedad en todo esto es que por primera vez en la historia los globalistas han utilizado un escenario propio de una revolución de color (el cual incluye el robo electoral, fraudes y campañas de desinformación) en su propia casa. Entonces, por fin han descubierto por completo su rostro y somos capaces de observarlos con claridad. Antes llevaban a cabo semejantes prácticas en nombre de los “intereses nacionales de los Estados Unidos”. Pero ahora los propios estadounidenses son víctimas de estas prácticas globalistas. Sin embargo, era algo que debía esperarse, ya que, si comienzas a hacer uso de la mentira y la violencia, llegará el momento en que no podrás cesar de usarla y, cuando llegas a un cierto punto, será la mentira y la violencia las que empezarán a usarte.

“Wozu Philosophen in dürftiger Zeit?”: Una aclaración filosófica con respecto a Alexander Dugin

Las grandes diferencias terminológicas, conceptuales y aperceptivas que separan tanto a los tradicionalistas como a Heidegger pueden parecer insuperables. Una de las más obvias es, por ejemplo, que Heidegger denominó como “metafísica” a la totalidad del legado filosófico que va desde la antigua Grecia hasta ahora y que él consideraba como una equivocación fatal y el inicio del olvido del ser, mientras que para los tradicionalistas la “metafísica” se refiere precisamente al lenguaje supremo del Ser cuyo nacimiento en la Filosofía de la Hélade representó una especie de degradación. Para Guénon, la Filosofía Occidental carecía por completo de una verdadera y completa Metafísica y, por lo tanto, era nula. En segundo lugar, podríamos objetar también a Heidegger el sostener que únicamente Occidente, o solo Europa, habría desarrollado y fue responsable de la creación de una tradición conceptual tan consistente, mientras que los tradicionalistas aborrecieron por completo esta “pseudo-tradición” y en su lugar sostuvieron que el pensamiento verdadero y su sabiduría solamente podría ser buscado en contextos no occidentales o “pre-occidentales”.

Un Alain de Benoist que tiene la audiencia de un Eric Zemmour y la influencia de un BHL

El primer movimiento eurasianista fue fundado en la década de 1920 por varios intelectuales que hacían parte de la emigración rusa (Troubetskoy, Savitsky, Alekseiev, etc.). Todos ellos argumentaban que la identidad rusa había nacido de una fusión original entre los elementos eslavos y los turco-musulmanes y que Rusia constituía un “tercer continente” entre Occidente (el cual era denunciado como materialista y decadente) y Asia. Los eurasianistas se diferenciaba de los nacionalistas clásicos y los eslavófilos y, aunque no eran comunistas, no se opusieron a la experiencia soviética, que veían como una continuación de la idea imperial rusa.

ABSTRACCIÓN Y DIFERENCIACIÓN EN JULIUS EVOLA

El primer opúsculo que hizo el barón Julius Evola se titula Arte abstracto (1920) (1). Es una obra temprana, en la que, sin embargo, es fácil vislumbrar las principales pautas de este autor, de su personalidad, de su mito. Solo siendo capaces de conocer en su conjunto a Julius Evola, su legado y su increíble destino, seremos capaces de intentar incluir este pequeño libro en la totalidad de su monumental pensamiento. En uno de los raros videos en los que aparece, Evola, ya anciano, habla de sus simpatías hacia el dadaísmo (2). Es impresionante el ver lo vivo que estaba, el cómo le ardían los ojos, lo inspirado que se sentía al recordar su pasado dadaísta hasta el más mínimo detalle… Evidentemente, todo esto le encantaba locamente y, de hecho, le traía un gran placer. Sería interesante ver, si paralelamente, el viejo Guénon habló de su primera poesía, dedicada a las iniciaciones de los gitanos o a una cierta rehabilitación del diablo… ¿Brillarían también sus ojos de esa manera? No lo creo. Pero es algo que nunca sabremos… Vayamos, pues, al Arte Abstracto. ¿Por qué abstracto? ¿Qué significa para Evola, para el gran Evola, en su totalidad, la palabra abstracto?

 

EL FINAL ESTÁ MÁS CERCA QUE NUNCA

Luego, están los atlantistas, los rusófobos, que son los oponentes ideológicos directos del eurasianismo, los cuales son una mezcla de liberales y nazis que llegaron al poder en Kiev. Y es la peor catástrofe que nos podamos imaginar. Derrocaron a Viktor Yanukovych, usurparon el poder, pusieron en marcha una campaña de represión con un fuerte carácter rusófobo y estaban preparados para entregar la misma Ucrania, incluida, por supuesto, Crimea, a nuestros enemigos de la OTAN. Eso nos despertó. Comenzó la primavera rusa. Pero desde una perspectiva geopolítica, política y espiritual no logramos sino cumplir la mitad de nuestros objetivos. Solo recuperamos Crimea…

ENTREVISTA SOBRE LA CUARTA TEORÍA POLÍTICA Y EL LOGOS DEL BRASIL

La Cuarta Teoría Política no es una teoría únicamente aplicable a los rusos. La idea que la articula es principalmente la descolonización de nuestra conciencia política, para que al lograr este objetivo consigamos alcanzar un nuevo nivel de autoconciencia. Concebimos la política según un sistema de coordenadas predeterminado y estas coordenadas predeterminadas nos fueron impuestas por Europa Occidental en los Nuevos Tiempos, en la Edad Moderna, que no es otra cosa que un breve periodo histórico y un lugar geográfico bastante pequeño. Lo peculiar de semejante sistema político es su rechazo de la verticalidad, es decir, el rechazo del platonismo, la idea de lo trascendental y de la teleología aristotélica. Este sistema político no tiene ninguna dimensión espiritual, por lo que la política no tiene ningún propósito. El mundo no es construido desde arriba hacia abajo y desde el centro hacia la periferia, sino que es construido desde abajo hacia arriba y desde la periferia hacia el centro.

EL SOBERANO ES LA COMUNIDAD Y NO EL ESTA

El gobierno es el que ostenta el poder y por lo tanto es el que concibe los fines a alcanzar. Mientras que el Estado arbitra los medios para alcanzarlos. El gobierno está centralizado en un poder ejecutivo único y el Estado es descentralizado en tanto órgano de ejecución.

Los funcionarios del Estado (de directores para abajo) son los administradores de la cosa pública para que las medidas tomadas por el gobierno (ministros, secretarios y subsecretarios) se realicen en form a eficaz.

El Estado no tiene un ser en sí mismo sino que solo es y existe en sus aparatos, esto es, los distintos ministerios y secretarías.

Esta distinción entre gobierno y Estado, que es clara y ostensible en el peronismo, no se encuentra ni en las diferentes formas de democracia, ni en los socialismos, ni en los fascismos.

Rebelión Contra el Mundo Moderno

Creo que la humanidad debería ser castigada si las cosas las vemos desde un punto de vista lógico. Desde hace unos 500 años, la civilización de Europa occidental se apartó de Dios y dijeron: “Estaremos bien sin Dios”. Nietzsche llamó a esto la muerte de Dios. Los seguidores del “progresismo” exclamaron que Dios “había muerto” y, en consecuencia, desde ahora todo será decidido por el hombre. El hombre decidió hacerse responsable de sí mismo. La humanidad no puede matar a Dios en sí (ya que ello es imposible), porque Dios existe por sí mismo y, por tanto, Dios se auto-sostiene. No se puede matar a Dios, pero la humanidad, al levantar su mano contra Él, solo termina por golpearse a ella misma. Y eso resulta que es mortal… Y finalmente hemos llegado al momento en que la humanidad, al haberle dado la espalda a Dios, se está extinguiendo velozmente. Pensaban que sin Dios solo se convertirían en seres humanos, pero resultó que 500 años después de haber comenzado los Nuevos Tiempos, la Modernidad y con la expansión gradual, en todas direcciones, de esta civilización atea-materialista y de su cultura, resulta que la humanidad ahora es incapaz de sostenerse. Sin Dios, ya no se tiene alma, ni inmortalidad, ni espíritu, ni propósito, ni significado. La humanidad se ha convertido un caparazón material que es controlada por estímulos externos. Las personas se han convertido en máquinas, en animales, y ahora han llegado al punto en que son capaces de trasladar esta realidad a la inteligencia artificial.

La Cuarta Teoría Política de Alexander Dugin

Dugin se esmera en buscar el inicio del liberalismo, su cuna, desde lo que históricamente se denomina modernidad, es decir; la caída del Antiguo Régimen y los sistemas tradicionales monárquicos en general, así como estudiar las ideologías modernas que intentaron enfrentar al liberalismo y destruirlo. Por lo consiguiente, dedica todo un capítulo al análisis de los conservadurismos (tradicionalismo, fundamentalismos, conservadurismos revolucionarios, liberales, conservadurismos de izquierda, etc.).

 

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